Ya, ya sé... vuelvo a estar aquí pidiendo y esperando.
Pero como siempre, no se me ocurre nadie mejor que tú para ayudarme. Sé que eres justa y que eres mi Ángel de la guarda. Sé que de algún modo velas por mí. Y por aquellos a quienes quiero y me rodean. No puedo imaginar cuan frustrante debe de ser esa tarea conmigo todo el tiempo errando, fallando y tomando las peores elecciones...
Sabes lo mucho que me está costando todo esto y lo mucho que, paso tras paso, me voy esforzando para ir hacia delante y no hacia atrás. No es justo que ahora por algo ajeno a mí vaya a acabarse. No es justo.
Pero eso no es lo que me aflige. A fin de cuentas, eso sería egoísta.
No es justo para él. Él se merece mucho más. Después de todo, creo que su luz interna lucha constantemente con salir a relucir y que son otros los que se lo impiden. Es una estrella escondida tras el manto de una noche nublada.
¿Puedes tú quitar esas nubes?
No le dejes ir... por mí, pero sobre todo por él.
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