lunes, 13 de noviembre de 2017

13/11/2017

Últimamente estás más en mis pensamientos que nunca. 

El otro día soñé contigo, pero imagino que eso ya lo sabes. Fueron los segundos más placidos y tiernos de las últimas semanas. Ojalá no hubiera sido un sueño. Ese abrazo me dio tanta fuerza...

Sigo estando, y cada día más, completamente segura de que estás ahí. Es difícil de explicar, muchos me tomarían por loca... pero lo siento en mi interior. 

Es raro, bueno, quizá yo sea rara y ya está. Pero es lo que siento.

Es tiempo de retos. Es tiempo de mantenerse fuerte. Quizá tan fuerte como no sea capaz. Pero aquí estoy, resistiendo... Y es esa sensación de llevarte conmigo lo que me empuja. Quizá estés siendo fuerte tú por mí. No me extrañaría, la verdad. 

Yo solo pido que esta situación se arregle pronto de la forma más favorable posible... o al final creo que voy a acabar desquiciada de los nervios. 

Hoy he leído algo que escribí hace años. Es una posibilidad de entre un millón y no me vale solo con rozarla. No ahora. Y si es cierto lo que siempre he sentido, que tú me enviaste a ella... que menos que seguir luchando del modo que sea ¿No? Yo sé que tú también lo haces y en esas me resguardo. 

Quedan 18 días. Haz que sean menos, por favor. 

Por mí salud mental. 

viernes, 20 de octubre de 2017

jueves, 12 de octubre de 2017

12/10/2017

¿Qué es lo que ha pasado, mamá?

¿Cómo hemos llegado aquí? ¿Y cómo salgo de este entuerto? 

¿Te pedí demasiada ayuda y te conté demasiado poco? 

Eres mi ángel, siempre has estado ahí... me has ayudado y nunca me has fallado. 

Sé que te dije que si solucionabas los problemas de casa... aceptaría el pago de perderle, de no verle más... pero es tan injusto... 

Yo quiero ser feliz, ma'... ya casi empezaba a rozar ese sentimiento. Ahora me siento tan desgraciada... tan desafortunada...

Siempre fui fuerte, nunca tanto como tú... pero lo fui pese a que en ocasiones por dentro sintiese un gran vacío y otras grandes puñales tratando de aniquilarme. Aguanté y resistí... por ti. Por que si pude con la mala fortuna que nos separó, sé que podré con todo... 

Pero es que esto no se acaba, ma'. Y yo no aguanto más. No es posible que las épocas malas sean tal largas y las buenas tan cortas. 

Ya no sé cómo seguir fingiendo que todo va a ir bien... que puedo con todo. Ya no sé cómo fingir que no necesito afecto y cariño. Ya no sé cómo ocultar que soy débil, como aparentar que nada me importa. 

Una y otra vez la vida me enseña que con mis sentimientos, si algo puede salir mal, saldrá mal. Una y otra vez. Sin descanso. Sin tregua. 

Quiero ser feliz. 

No quiero perderle. 

Le quiero, ma'... y no estoy preparada para esto. 

martes, 3 de octubre de 2017

03/10/2017

Ya, ya sé... vuelvo a estar aquí pidiendo y esperando. 

Pero como siempre, no se me ocurre nadie mejor que tú para ayudarme. Sé que eres justa y que eres mi Ángel de la guarda. Sé que de algún modo velas por mí. Y por aquellos a quienes quiero y me rodean. No puedo imaginar cuan frustrante debe de ser esa tarea conmigo todo el tiempo errando, fallando y tomando las peores elecciones... 

Sabes lo mucho que me está costando todo esto y lo mucho que, paso tras paso, me voy esforzando para ir hacia delante y no hacia atrás. No es justo que ahora por algo ajeno a mí vaya a acabarse. No es justo. 

Pero eso no es lo que me aflige. A fin de cuentas, eso sería egoísta. 

No es justo para él. Él se merece mucho más. Después de todo, creo que su luz interna lucha constantemente con salir a relucir y que son otros los que se lo impiden. Es una estrella escondida tras el manto de una noche nublada. 

¿Puedes tú quitar esas nubes? 

No le dejes ir... por mí, pero sobre todo por él. 

lunes, 10 de julio de 2017

10/07/2017

Jo. No. Por favor.

No, no.

No quiero que se vaya.

No volveré a rallarme ya. Haré lo que tengo que hacer. Lo que me da miedo hacer. Lo que sea.

Pero por favor, no dejes que se vaya.


jueves, 6 de julio de 2017

06-07-2017

Hoy no tengo malas noticias.

Hoy solo tengo algunas cosas que decirte.

La primera y principal...

Gracias. Te siento en mi corazón como siempre lo he hecho. Creo que esta vez, como muchas otras, me estás ayudando. Lo sé porque algo ha cambiado. No sé el qué ni en qué parte de mi corazón nace. Pero lo siento. Te siento.

Sé que estás ahí, que siempre lo estás y que quizá esta vez algo hice bien, pese a todo. No te pedí ayuda para mí. Fui desinteresada y creo... que me ayudaste con ello y que en recompensa, me estás ayudando conmigo misma.

Ojalá pudiera escucharte confirmarlo, pero supongo que he de conformarme con lo que siento.

Mamá...

¿Está bien atreverse a saltar con los ojos cerrados a pesar de que lo que me espere al otro lado sea un precipicio rocoso?

Casi... casi te escucho decirme la respuesta.

Sé que sí que lo está. Sé que he de ser valiente. Sé que debo serlo, pese a que lo que me espere sea... complicado.

Creo... que esta vez no te pediré que me prepares el terreno.

Que sea lo que tenga que ser. Sólo dame fuerzas para hacer por una vez las cosas bien y ya los que aquí están se encargarán de ayudarme a levantar si las cosas salen mal.

Ellos me cuidan, ma'. Como tú.

martes, 2 de mayo de 2017

02/05/2017

¿Cómo miro atrás sin soltar un suspiro?

¿Cómo lo hago, dímelo tú, para no agachar la cabeza cuando todo me recuerda a ti?

Cuando me inspiro en ti, para seguir adelante, cuando me inspiro en ti, para ayudar a otros para que lo consigan.

Dime, ¿Cómo lo hago para que todo lo que viví sirva para algo? Para mí, para alguien, para algo. ¿Cómo lo hago para que las fuerzas que necesito para seguir adelante sean suficientes?

Quiero creer que todo servirá para algo, aun que no sea consuelo suficiente (nunca lo será).

Pero a veces la opresión en mi corazón es tan grande, que de verdad dudo que se pueda sacar una lectura positiva de la vida.

Dime, por favor,

¿Qué hago?


lunes, 20 de febrero de 2017

21/02/2017

¿Se habla en el cielo sobre el Ragnarok? 

Mi Ragnarok.

Han pasado varios meses y me arrepiento por ello. Pareciera que tan solo vengo aquí a contarte lo peor. 

Pero ¿A quién contárselo sino es a ti? No creo que nadie pueda escucharme mejor, no creo que haya nadie que pueda perdonarme como tú. 

No sé qué va a ser al final, pero si al final la cosa no resulta como debería... sé lo que tengo que hacer. Sé lo que tú harías, lo que no me dejarías hacer. Lo que en realidad, yo no querría hacer. 

Únicamente, por el bien de alguien que no conozco, espero que no sea necesario llegar a tener que tomar dicha decisión. Y también por el bien de quienes sí conozco. 

No por el mío, por extraño que parezca, tú lo sabes, a mí no me importaría. No tengo 17 años, no soy una niña. Soy una adulta capaz de afrontar el peso y las consecuencias de sus propias acciones.